MEDITACIÓN CON MANDALAS

No quisiera sonar repetitiva… pero para quienes no han leído otros de mis artículos y post, hago una brevísima introducción.

Mandala significa “círculo sagrado” en sánscrito. Círculos que aparecen en la naturaleza, la arquitectura y poderosos encontrar estos símbolos en distintas culturas a través de la historia del mundo.

Además de los muchos usos del Mandala, de los que ya hablé en otros artículos, se utilizan para facilitar la meditación y en los ritos sagrados como herramienta transformadora.

Tanto los monjes tibetanos como los indios nativos americanos, distintos pueblos de África y Asia, utilizan los mandalas como una manera de invocar la energía espiritual, la meditación y la sanación.

El Mandala representa el área sagrada dentro de la que pueden surgir experiencias espirituales. La relación que se establece a través de la contemplación de la geometría del Mandala incita a un estado de meditación que ayuda a explorar los rincones de la psique. La meditación con Mandalas nos ofrece silencio, paz, armonía, y nos sitúa de nuevo en la vía del equilibrio, nos guía hacia nuestra fuente de luz interior, lo divino en nosotros.

Los Mandalas se describen como diagramas del cosmos en un sentido externo y -en un sentido interno- como guías hacia prácticas de meditación.

Cómo meditar con Mandalas

En realidad es muy simple. Debes poner el Mandala frente a ti, relativamente cerca y a la altura de tus ojos.

El lugar donde medites debe ser tranquilo, silencioso y procura que no te interrumpan durante el lapso de tiempo que estés meditando (comienza con 15 minutos).

Fija tu mirada en el centro del Mamandala para cabecerandala, de todas formas percibirás toda la figura. Es probable que tu vista quede pronto fuera de foco. Un recurso muy utilizado para concentrarse es enfocarse en la respiración. Respira normalmente (no se trata de contar exhalaciones e inhalaciones o de hacerlo a un ritmo determinado) solo pon atención en el ritmo de tu respiración y registra cómo entra y sale el aire, sin alterar el ritmo natural.

Al comienzo es inútil tratar de dejar la mente en blanco, no trates de controlar tus pensamientos, si surge algo en tu mente, lo registras y lo dejas fluir para luego volver a concentrarte en el centro del Mandala.

Deja que tus pensamientos fluyan sin aferrarte a ellos. Al meditar tienes que situarse en el centro del Mandala pensando que te relacionas integralmente con el intrincado diseño del Universo.

Es probable que al cabo de unos minutos, notaras que los colores y las formas del Mandala cambian, se mueven o brillan, eso es normal, no tienes ningún problema en tus ojos, continúa meditando atenta/o a los efectos que esta práctica produce en tu cuerpo, tu mente y tu espíritu.

Desde mi experiencia, creo que si el Mandala lo has pintado tú, y más aún si los has creado por completo, los significados que encontraras en esta Meditación serán mayores, dado que el Mandala es un mensaje de tu Si Mismo a tu Yo consciente. Los efectos que produjo en tu ser
al realizarlo se verán potenciados si luego meditas con él.

2 pensamientos sobre “MEDITACIÓN CON MANDALAS

  1. HOLA VERO

    ANTES QUE NADA FELIZ NAVIDAD PARA VOS Y TU FAMILIA

    ADEMAS FELICITACIONES POR TU BLOG, NO LEI TODO PERO LO RECORRI, YA ENTRARE EN OTRO MOMENTO PARA SEGUIR
    VIENDOLO CON MAS DETENIMIENTO, UN BESO

    ENRIQUE

    • Gracias Enrique, que pases muy felices fiestas junto a tu hermosa familia (recuerdo la foto que me mostraste una vez) y que el 2010 te de la paz que te mereces por ser tan buena persona.
      Besos, Vero

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