Los cabos sueltos no te dejan avanzar

¿Has estado trabajando todo el día en distintas cosas y sientes que no hiciste nada? Esto es algo que ocurre con frecuencia, ya sea cuando limpiamos la casa, que vamos de habitación en habitación haciendo un poco en cada una y sin terminar ninguna completamente, o quizás en la oficina, te estás ocupando de terminar un informe cuando viene tu jefe y te trae algo urgente que hacer entonces dejas lo otro por la mitad… Hay miles de ejemplos similares!

Cuando trabajo con los Mandalas, de cualquier tipo ya sean pintados o tejidos, una de las reglas básicas es hacer uno por vez. No importa si lo hacemos en etapas, pero es importante finalizar uno antes de comenzar otro.

Esto no es una regla caprichosa, si no que tiene un efecto a nivel mental y tendríamos que aplicarla en cualquier actividad que realicemos.

El Efecto Zeigarnik

La psicóloga rusa Bluma Zeigarnik lo descubrió casi por casualidad, aunque probablemente fue su mente despierta y atenta lo que le permitió tener la atención puesta en lo que ocurría. Ella observó el comportamiento de los camareros en los restaurantes. Ellos tienden a recordar los pedidos que están pendientes de servir pero se olvidan rápido de aquellos que ya han sido entregados. Luego de investigarlo y detectar los factores que influyen para que ésto se produzca, Zeigarnik, concluyó que si mientras haces una tarea te interrumpen, tu cerebro se queda configurado para hacer la tarea que aún no has terminado.

Es decir que cuando hacemos algo y concentramos nuestra atención en ello, nuestra Zeigarnik by Agusmente se focaliza y al finalizar tendemos a quitarnos la preocupación de encima. Mientras que por el contrario, cuando comenzamos una tarea y la dejamos por la mitad, aunque conscientemente no estemos pensando en ella, parte de nuestra mente sigue recordando eso. Es como si dejásemos un grifo abierto, nuestra atención se dispersará entre lo que estamos haciendo y lo que quedó inacabado.

Es más, habrá mas atención puesta en lo no terminado que en lo que estamos haciendo. Y esto genera frustración, baja autoestima y estrés.

¡¡IMPORTANTE!! Cerrar ciclos a nivel emocional

Cuando una relación se termina, será mucho más difícil pasar página y comenzar una nueva relación, si aún quedan cosas pendientes con tu ex. Cosas por decir, dudas, sentimientos no expresados, todo eso no acabado de tanto en tanto aparecerá en tu cabeza en diálogos mentales con esa persona que ya no está.

Para superar este tipo de situaciones debemos ser conscientes de que hemos concluido definitivamente esa etapa de nuestra vida, por ello solemos necesitar responder al por qué de los sucesos, para entenderlos y poder ponerles punto y final, necesitamos cerrar etapas y fases teniendo la información necesaria que produzca en nosotros la sensación de culminación. Pero aún si no tenemos accesos a esa información, debemos hacer un cierre consciente al menos nosotros mismos. Es como si estuviésemos leyendo un libro que no nos gusta, en lugar de dejarlo por la mitad y pensar que algún día lo acabaremos, hay decidir conscientemente que no lo vamos a seguir leyendo dándolo por terminado.

Los que trabajamos en Transgeneracional nos encontramos con esto todos los días. Asuntos familiares no cerrados en una generación aparecerán en las siguientes hasta que alguien cierre, de alguna forma, el conflicto inconcluso.

Pues, al contrario de las estrategias de maketing y series televisivas, que usan el “continuará” para captar tu atención, a nivel emocional e intelectual lo mejor es acabar lo que comienzas para cerrar ciclos de manera saludable.

  • Agradezco la imagen a Eduardo Remolins (hijo)

 

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