Niño interior herido

Niño-tristePuede parecer extraño que un dolor emocional de la infancia nos afecte en la adultez e incluso sea la causa de nuestros problemas actuales o nuestras elecciones de pareja.

Sin embargo ese niño herido no se ha ido y sigue viviendo en nuestro interior permanentemente. En él siguen actuales las heridas recibidas en los primeros años de nuestra vida, que si no las atendemos, seguirán causando dolor. Y aunque queramos olvidar y pongamos en acción todas nuestras defensas, seguirá allí, reclamando nuestra atención de alguna u otra forma. Porque cuanto más se encubre y se tapa lo vivido, más doloroso se vuelve.

Al darle sentido a ese pasado olvidado, es posible sanarlo. Comenzando por la auto-exploración interior descubriremos el origen de esas vivencias, y podremos cuestionar nuestras voces interiores (que son las incorporación de las voces, críticas y mandatos de nuestros padres y cuidadores) y darnos lo que necesitamos.

Es un trabajo para valientes, dispuestos a dejar el lugar de víctima pasiva, para convertirse en héroes responsables de su propia historia.

 

 

 

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